«Somos una universidad enfocada a la empleabilidad»

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manuel alonso schiller

Desde el año 2014, Manuel Alonso es presidente y CEO de Schiller International University (SIU) en todo el mundo. La prestigiosa universidad, que en febrero de este año fue adquirida por un grupo de inversores liderado por el presidente de Gala Capital, Carlos Tejera y por el abogado Miguel Riaño, afronta ahora un importante plan de crecimiento. En esta entrevista, Manuel Alonso nos acerca un poco más al día a día de esta institución.

—¿Qué pueden hacer las universidades para preparar a sus alumnos al mundo actual?

—La realidad del mundo profesional es cada vez más global, dinámica y conectada. Hoy estás en España, mañana recibes una llamada de un cliente en Nueva York y días después te descubres en un avión preparando tu intervención en un congreso internacional en Helsinki. Eso es lo que seguramente vivirán muchos jóvenes universitarios de hoy.

Por esta razón, las universidades debemos formar a esos jóvenes, futuros profesionales capaces de trabajar en entornos culturales, ambientes geográficos y negocios de distinta naturaleza.

Adquirir esta mentalidad requiere ir más allá de saber idiomas o estudiar en otra lengua distinta a la de uno. Exige flexibilidad. Flexibilidad en la formación y un aprendizaje intercultural, herramientas que responden al cambio constante y que permiten a los jóvenes ponerse en la piel de otras personas, resolver conflictos o crear opinión propia a partir del análisis de distintas formas de pensar.

—¿Es Schiller una universidad flexible?

—En Schiller International University (SIU en sus siglas) llevamos la flexibilidad en nuestro ADN, poniendo siempre al alumno en el centro. Los estudiantes, además de poder moverse entre países y continentes debido a la presencia de la universidad en Madrid, París, Heidelberg y Florida, tienen la posibilidad de cursar sus estudios online e incorporarse a la carrera cuando quieran. Contamos con el sistema de enseñanza mensual, por el cual cada mes se cursa solo una materia, lo que permite que se concentre todo el esfuerzo sobre ella, permitiéndoles profundizar al máximo sus conocimientos.

Además, hay que tener en cuenta que Schiller es una universidad americana, por lo que nuestro sistema educativo es muy flexible. Nuestros estudiantes se relacionan con un centenar de nacionalidades diferentes y practican idiomas. Se forman con profesores de distintos países altamente cualificados, que consiguen adentrarles en materias complejas y desarrollar una conciencia crítica a través del debate y el análisis, competencias que priman sobre la adquisición de conocimientos teóricos.

—¿Cómo favorece Schiller la empleabilidad de sus alumnos?

—Creemos que es una responsabilidad para las universidades que los alumnos accedan a los mercados de trabajo que buscan talento joven. Por ello, en Schiller tenemos contacto con un gran número de compañías que nos permite tener una visión clara de hacia dónde se dirige el mercado. Estamos muy enfocados a la empleabilidad: contamos con una tasa de empleabilidad del 95%, que fomentamos a través de prácticas en empresas reputadas

—¿Cómo son los estudiantes españoles? ¿Valoran vuestro sistema?

—Los datos nos avalan. Cada vez son más los estudiantes españoles conscientes de la necesidad de formarse para trabajar en un ámbito internacional, algo que vemos reflejado en los resultados anuales de nuestro campus en Madrid.

En concreto, en 2019 la cifra de estudiantes españoles se incrementó un 60% con respecto a 2018. Se ven atraídos por el sistema americano, pero es que además nuestros universitarios obtienen simultáneamente un título europeo, fruto de nuestro acuerdo con la Universidad inglesa de Roehampton, válido en cualquiera de los 45 países del espacio de Bolonia. Con ambos títulos bajo el brazo adquieren un “doble pasaporte” para trabajar y volar -literal y metafóricamente- en un mundo global.