“Estudiar música no está todavía bien visto socialmente”

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lurdes lopez selectividad

Lurdes López es una divertida joven que estudia segundo de Bachillerato en el instituto Cardenal Cisneros de Madrid. Pero también está en cuarto curso de grado medio de trompeta. Este verano tiene que tomar una complicada decisión: seguir en el conservatorio o decantarse por un grado en la universidad. Desde niña su pasión es la música, pero a su alrededor hay gente que le aconseja que no arriesgue y que no elija el conservatorio. Es una decisión complicada, pero que tendrá que tomar por sí misma, a pesar de las presiones. Porque cada uno debe perseguir siempre sus sueños.

¿Cuándo y por qué te das cuenta de que te gusta la música y que quieres apuntarte a estudiar un instrumento?

Desde muy pequeña he estado relacionada con la música, porque a mi familia le gustaba, aunque verdaderamente ninguno de ellos es músico. Primero empecé en una academia, pero mi profesora me aconsejó que si quería seguir aprendiendo lo mejor era ir al conservatorio. Entré en grado elemental con ocho años, pero con el acordeón.

¿Y cuándo llegó la trompeta a tus manos?

Empecé con el acordeón porque la familia de mi madre es navarra y me aconsejaron ese instrumento. Pero a mí siempre me había gustado la trompeta. A mi madre no. De hecho me llevaba a eternas audiciones de trompeta para que se me quitaran las ganas. Fue un poco horrible (risas). Pero al final, acabé convenciéndola. Así que dos años después de haber entrado al conservatorio, cuando estaba en tercero de elemental de acordeón, empecé en primero de trompeta.

Lo que casi nadie sabe es lo larga que es la carrera de música. Son cuatro años de grado elemental, seis de grado medio y cuatro más de grado superior. Actualmente, con 17 años estás en cuarto de grado medio, ¿qué vas a hacer?

Ahora mismo estudio el bachillerato de Ciencias Sociales y como tengo dudas creo que voy a hacer la Prueba de Acceso a la Universidad. Quiero seguir con la música, pero voy a hacerla por si acaso, aunque para hacer grado superior en el conservatorio me vale con el título de Bachillerato. Aun así, para estudiar música hay que estar convencido, pues son muchos años y si no te gusta es una tortura. Hay que ser muy paciente. Es verdad que al principio me surgían dudas sobre si sería capaz o no de vivir de la música, pero ahora ya, muchas menos. Había pensado incluso hacer Sociología como segunda opción.

¿Muchas presiones? ¿Te han dicho ya eso de “música y nada más?

Sí, mis padres no, pero mi familia a veces. Estudiar música no está socialmente bien visto todavía, lo ven como una afición, como un hobby, no como una profesión.  Quizá se valora menos porque no se imparte en una facultad y no conciben que alguien pueda ganarse con eso la vida. Por suerte, en mi instituto, que está junto a mi conservatorio –el Amaniel- sí que nos tienen muy bien informados acerca de la carrera de música, pues está lleno de estudiantes del conservatorio. Incluso adaptan las clases a nuestros horarios.

Porque, ¿cuántas veces a la semana vas al conservatorio?

Voy todos los días. Ya que además de las asignaturas de mi curso (armonía, repertorio, banda, cámara y trompeta) estoy en piano y en una big band. Y también voy a la banda de la Unión Musical de Pozuelo, que ensaya los viernes. Por eso te tiene que gustar, porque hay que echarle muchas horas.

¿Y puedes con todo?

Ahora me cuesta más. Ni el bachillerato es tan sencillo como la ESO ni el conservatorio me resulta tan fácil como antes. Además que invertía menos tiempo en música y era más fácil de compaginar, pero ahora se están complicando las dos cosas.

Lurdes (a la derecha)

Además para entrar a grado superior no basta con superar el grado medio, sino que hay que aprobar una prueba de acceso. ¿Estás ya pensando en ella? ¿Cómo se estructura?

He estado mirando un poco cómo funciona y pensando sobre todo a qué conservatorio quiero ir. Me gusta la idea de hacerlo en San Sebastián porque me gusta mucho el profesor que hay allí. Además, lo tuve en un curso el pasado verano y es muy bueno. Pero todavía no lo tengo claro, depende de muchos factores, sobre todo el económico. En cuanto a la prueba, es muy parecida a la selectividad, pero enfocada a la música. Primero nos examinamos de un módulo común donde se valoran aspectos generales como el análisis musical de alguna obra y después ya te examinas de la modalidad que hayas elegido en el grado medio, pues es ahora cuando tenemos que decantarnos por interpretación (más centrada al instrumento), composición, musicología, pedagogía musical, flamenco o incluso dirección, pero eso depende del conservatorio profesional en el que estés y de las especialidades que oferte. Por ejemplo, en mi conservatorio han puesto también el perfil de jazz, donde te especializas más en música moderna y creativa.

Dicen que los músicos son muy individualistas, ¿lo ves así?

Creo que eso depende del instrumento y también de la persona. Hay instrumentos como el piano donde se nota muchísimo esa competitividad, pues hay muchos pianistas y van siempre a ver quién puede más. Pero un instrumento como la trompeta, que estás más acostumbrado a tocar en grupo, en bandas, eso no pasa tanto. Hay más compañerismo.

¿Cuál es tu objetivo en la vida? ¿Dónde te ves con 35 años?

Primero quiero seguir aprendiendo, ya no solo de mi profesor en el conservatorio, sino asistiendo a otros cursos, conociendo a otros trompetistas, porque no es bueno centrarse solo en tu profesor. Además, me gusta estar en la big band y en la banda, porque en verdad lo que más me gustaría en el futuro es formar parte de una banda profesional, pero el mundo da muchas vueltas. A lo mejor al final me acabo dedicando al jazz… o siendo socióloga. Quién sabe (risas).